giovedì, gennaio 01, 2015

Cantos de la nieve (Respuestas de un abeto sobre la muerte)

- Dime, ¿la muerte es irse en caballos salvajes?
por la playa
como en la infancia
ondas marinas
de alegres olvidos

-No.


¿Es el suicidio entonces, como irse en un caballo?
arrojados en el olvido de los ríos
cuerpos
hojas
en un sueño
sumergidos.

-No!


¿Es como el amor?
rastros de estelas
en los ojos de los caballos
profundos cielos
o lagos nubes
guerreros
la brisa entre los árboles
amantes
huellas
¿grabadas en la piel
de la memoria?


-(No hay respuesta)


Allá, en el más allá, ¿podremos ver
a los caballos correr?


(Brisa… No hay respuesta)


Tú no sabes nada de caballos, ni de la muerte
ni del amor
eres solo un abeto
mecido por el viento.


-Los abetos también morimos
entre la nieve
junto a los caballos
arrullados
solo
con los cantos del viento
bajo el blanco...

¿Logras ver los pequeños brotes?
Sí, -le respondo-


¿Es el sonido de la brisa? lo que se escucha a lo lejos
o es el murmullo del mar
galope de caballos…


-No. Es la nieve con sus cantos
se aproxima
con nuestros sueños
antiguos
círculos de memoria
nos cubre así
entre los pequeños brotes
nos deposita y entre guijarros,
nos arrulla
eterna
como una luna
que siempre retorna.






mercoledì, dicembre 31, 2014

Astronauta (desde su ventana, una confesión)


Cantan los astros flores
del silencio
margaritas
estelas.

Brisa
caricia de los ausentes
lotos sobre el lago
oscilan
junto al reflejo
de los sueños
y la vigilia.

Crecen árboles
bañados
con el rumor de los días
las montañas
de azules lirios
cantan
las pequeñas noches
dentro de nuestros pechos.

Nada

Son los secretos
esos temblorosos
cauces de ríos
vista la Tierra
desde acá arriba
cuerpos celestes
junto a mi cuerpo

Espacio luces
hermoso vacío
todo lo llena

¿Qué harás tú allá abajo?
si aún así, fuera de la Tierra
te llevo dentro
música y silencio
de antiguas selvas

Al bajar te diré
ya sin miedo
lo que a los lirios azules
les sucedía
eso que no te contaban
cuando entre signos
los mirabas

Lo he visto, a distancias boreales
aquello que allá abajo
con luz propia ya existía

Matices, qué levedad
entre tus ojos
donde el infinito
me encuentra
plena
de tímidos
azules lirios
tan silenciosos.

domenica, dicembre 14, 2014

Las flores del buda


No derrama agua hoy
la cabeza del buda
los pájaros escondidos
entre los pinos cantan
un ave encerrada
entre los hombres
calla

También mis deseos
de abrir las puertas
los ojos del buda
el corazón del perro extraviado

Se rozan los pinos
el sol se filtra
entre los ruidos de la calle
mi piel
detrás de mis párpados
la visión del mar
de barcos
e ilusiones

Hoy no derrama agua
la cabeza del buda
tus ojos se multiplican
en todas las cosas
a mi alrededor
crecen
tan hermosas las flores.

Bosques de auroras


La minúscula mariposa sobre la pared blanca
de la cocina tenuemente iluminada
recubierta de labores
polvo
de soledades irisadas
se desprende
bajo la bombilla
confunde sus tonos de silencio
con el aleteo de una abeja
huracanes
de sueños
de rocas

A lo lejos la montaña impávida observa
la delicada existencia
que la acaricia
los árboles sabios hablan con los grillos
las aves cantan
gritan su amanecer que se encripta
eterno
en una seda con diseños
se posan plenas de ternura
en las tardes
mariposas auroras
sobre los tréboles
centellean los astros
inauditos
bajo la luz del sol
de tigres y estrellas que caminan
sobre los ríos
de los sueños
o la vida pequeña

mariposa aurora
euchloe cardamines
duermes también tú
el dulce sueño sobre los crisantemos
de las noches perfumadas
abismos
mares

Deja que crezcan los brotes
bajo los azules que se resquebrajan

Mira cómo vuelan los pinzones
sobre los narcisos
Oh, Bosque!
de miles golondrinas
se ha quedado mi alma
como un gato
entre los tilos y el rosal
viendo a los gorriones
sobre los tallos de avena
la vida en un nido
lagos y lagos, y sus montañas reflejadas
en nuestras miradas.

Insectos y otras especialidades


Leo un pequeño libro
sobre la historia de los insectos
una geografía
que me contiene

Mariposas… es una palabra sencilla
Deseo conocer sobre los insectos
conchas marinas –sus nombres-
colores
o las piedras y los minerales –tan sobrios y místicos-

Mi libro tiene un marca páginas de tela
un tejido persa
con la historia de un ciervo y una alfombra
de un bosque
miniatura
Mariposas en mis ojos.

Si dibujara entonces, solo aves ¿y su canto?
o aquel pequeño árbol de nuez moscada
en el patio de la casa
de una tarde
o un sueño…

Mejor los árboles
mas pobres flores
y su olvido.

Hormigas, mundo inabarcable
abro los ojos de mi pecho
mar abierto
en mis ojos de nubes
vuelan diminutas mariposas
y esas luciérnagas milagrosas
sombríos árboles en la pequeña pintura
de la casa del pianista
donde crecen los lirios
y duermen los gatos.

Corren las ardillas sobre el gigante árbol
desde el que se desprende
la lluvia
evocando mariposas ausentes
copos de nieve
desconocidos por mis ojos.


En la oscura cavidad de mi boca
un secreto
promesa
el silencio húmedo
de una plegaria.

¡Qué fe la de los grillos y chicharras!
bajo la tormenta
compite su bordoneo con el fragor
crepitante
de los exultantes bambúes
sus sombras reflejadas en la ventana
penetran las transparencias
cayendo sobre mi piel
sus sombras que danzan
cargadas de rocío.

Sobre mi cabeza
y esta oscuridad
vuelan solo las luciérnagas
dulces
enamoradas.

Cosas rotas


Misteriosas menguan
como lirios blancos
las formas de la noche
boscajes neblinas se internan
en las abisales zonas del ser
esas que amas y presientes
en leves temblores
o vuelos en fuga
de aves reflejadas
cual sueños
perdidas
en el dibujo que
sobre las aguas
deja su rastro

emergen
los sombríos manglares

Somos horizonte
mirada que hiende azul
la nostalgia
incipientes atisbos
y renacen
tímidos luceros
que al mundo se asoman y aún así
tiritando logran
quebrar infinita
el alba.

Blog fantasma renacido, ¨Fiebre¨

(Como suelo seguir mis intuiciones, algo me ha pedido volver y colocar algunos textos por aquí. Reservaré otros, ya que ahora escribo en un álbum de recortes con textos, luego me he obligado volver a llevarlos en digital para tenerlos actualizados, y mostrar algunos por acá. Aprovecho de volver con uno extraño, por haberlo motivado la enfermedad y la dificultad de respirar, ese estado febril, que nos saca un poco, de este mundo)

Fiebre


Mi nariz un túnel del viento
donde vuelan –con misteriosa fuerza-
pequeños aeroplanos de madera
afuera
en sus puertas
noches enfermas
sin mucho aire
besos
sobre las flores caen
sin fuerza los aviones
se pierden en mi pecho
los globos aerostáticos
hundidos
ahogados
con sus telas multicolores
que no se dejan acunar por las algas.

Respiración
soy nube
mi cuerpo es una montaña
convulsa
pobre corazón
en el centro de la Tierra que estalla
sin aire
en las noches enfermas.

Mis pulmones son ballenas
soy el viento
soy el mar
frente a los ojos el cielo
los árboles que cobijan.

Estoy siempre en el abrazo
de lo que abarca tu mirada
respiración canto de luna
¿Estás en el centro de cada minúscula flor?

Barcos en las paredes
una lengua
párpados nidos
golondrinas
ventanas marinas
plenas
cargadas con el canto de los corales
con el borde de tus labios
aliento eterno.

domenica, maggio 04, 2014

Último poema visible... Blog naufragado...





Es posible que el poema abajo sea el último que muestre y comparta por esta vía digital; lo que significa que este blog quedará inactivo. Gracias a todos los que se han acercado a él voluntaria o accidentalmente, gracias por leerme. Sigo escribiendo, pero estoy llevando un cuaderno, me voy a la gruta de las caracolas. Por un deseo de intimidad y recogimiento ya no mostraré por esta vía mis escritos. Muy agradecida por todas sus visitas y miradas.

De regalo les dejo esta carta tan preciosa que he encontrado hoy...
¨Nostalgia de una carta solitaria¨ de María Calcaño.

Me despido, gracias.
Cynthia Bustillos






NOSTALGIA DE UNA CARTA SOLITARIA, María Calcaño

¨Todos los días pienso en aquella franja de aguas blancas que, vagabunda, entre rocas y sólidos peñascos lleva su viaje transparente hasta más allá de tierra firme. Pensando en esto agito el eco de una esperanza. Una esperanza traída por la más limpia y propia de tus expresiones psíquicas. Está mi humanidad en ti, port us recuerdos. Descansa uno, entre todos ellos, cuya belleza impalpable se deshace en un silencio religioso. Tu boca no hilará una expresión tan casta que venga a nutrir mi conciencia espiritual. ¿Recuerdas? Tu desnudez y la mía aliada en un solo peso.

Los alientos trenzados en húmedas caricias. Entonces diste la voz profética que me hace pensar todos los días en aquella tirade de aguas blancas. ¡Para darlo a luz a las orillas del Torbes!

Yo hube de estar dormido por mucho tiempo. Esto se realizó en una tarde remota. Ya mi cuerpo era antiguo. Sucedieron dos cosas que no cupieron nunca dentro de mis sienes. La primera, estuvo en mis pupilas. Y fue: que no las encontré ni he creído de tenerlas nunca en mi cara. Se derritieron en gotas frías cierta tarde congelada de mi senectud. La otra, estuvo en mis manos: las cuales se encontraron que sus dedos eran diez lingotes de hielo…

Despúes, supo el recuerdo de un infant que todos los días a la hora meridian escuchaba sobre mi espalda unos pasos. ¡Tardos! Unas pisadas mutiladas por un camino muy largo. Pisadas salidas de unos pies en cuyas plantas estaban impresas ciertas anatomías espantosas, que venían de más allá del país de la muerte. Así estuve perdido. Como en las tumbas de los muertos. Hasta que cuanto más espesos se hacían lohs sueños y más dilataba tu vida a la mía, encontré un trozo de océano en mis manos. Un velero sin bautizo empoza el espacio cóncavo de la concha marina. Es el bergantín misterioso que cuelga de tus visions. Que anda apagado por tu silencio, navegando sobre la superficie de tu sangre.

No existen las ciudades donde él puede llevarte. Aquellas ciudades que han rozado tus labios. Que se han pasado de tu dentadura a tus nombres. Las ciudades de mármol seco, de cuyos panoramas vegetales solo tendrás la memoria de sus pintas. ¡Oh, noble y delicado halo femenino bañado con el prisma de mis lágrimas! Hubo antigüedades más sagradas. Una ciudad ha cruzado por mis visions. Hacia ella (no tira su rumbo) el barco que dibuja y desdibuja las sensaciones más pueriles. La ciudad escapa de tus besos. Disgregada por todos los países del mundo. Regada sobre la tierra. Como los cementerios de las razas nómadas.

Ahora me baño en la temperature de la hora meridiana. Las manos fijas en la eternidad, sostienen la joya submarina que me enviaste: una concha océanica no es nada. Es un tejido débil y veteado, abierto al aire y recogido en uno de los lados. Desgarrado por uno de los bordes, se le acerca en parecido a las orejas estropeadas de los lázaros. Está impregnado en el perfume que el secreto de las raíces le qutó a la tierra. El perfume que tú has patentizado en las telas que nieblan tu desnudez.

Al otro lado del asunto viene superpuesta la palabra cultura. Esa palabra es la que ata nuestras vidas. Después, el nombre que yo he colocado sobre mis oscuridades cerebrales y cardíacas. Aquel que pone ácida y azul mi epiglottis cuando doy al aire. Después de ese nombre está el otro. Aquel que enterraron a tiro de agua y entre palabras extrañas, cuando no tenía recuerdos. Cuando las palabras no cabían en mi voz.

Tú vienes de una superficie desconocida; antes ascendiste de un fondo, de cuya superficie fuiste el reflejo. Permaneces en esta postura sobre mi pensamiento. El mar tiene bellas conchas en sus caracolas. La tierra tiene mariposas. Las conchas marinas se parecen a las mariposas… Mariposas… Mariposas…¨



María Calcaño



¨Poeta venezolana nacida en Maracaibo. Se casó con sólo catorce años y hasta los veintisiete tuvo seis hijos. Escritora de reconocimiento tardío, fue la primera poetisa venezolana que asumió la modernidad a través de la libertad y el goce de la expresión. Solamente publicó tres libros, Alas fatales (1935), Canciones que oyeron mis últimas muñecas (1956) y Entre la luna y los hombres (1961), éste último póstumo. En 1996 se publicaron sus Obras Completas. Maria Calcaño no siguió los moldes estéticos ni los temas sociales tan imperativos en la tercera década del siglo veinte, pues el marcado erotismo de sus poemas fue subversivo para la época. Murió en Maracaibo el 23 de diciembre de 1956¨.

http://cynthiabustillos.wordpress.com/2014/05/05/¨nostalgia-de-una-carta-solitaria¨-maria-calcano/



Sólo llevaré este blog: http://cynthiabustillos.wordpress.com

sabato, aprile 19, 2014

Casa en ruinas


Tengo una casa
donde se unen los cielos
con techos de ríos
donde cae la lluvia
suenan
bailan
gatos y sombras
sobre mi cabeza
siempre

la noche

Se acrecienta
y los árboles
tal, como extrañas criaturas
oscuras de melodías
de mares

En los días las ranuras
minúsculas cuevas
en las paredes
donde viven lagartos
grietas
ojos de fantasmas
hormigas
la vida

Viviré hasta los noventa años
en una silenciosa colina
será mi casa de cal
de ladrillos y argamasa
con graznidos de aves
mas será cálida
como tus ojos

Mis manos serán blancas
como ahora
manos de luna
cansadas
más delgada la piel
cubiertas de ríos y relieves
los niños las tocarán
las pellizcarán
como si fuesen aves muertas
como si fuesen
guijarros en el tiempo
de olvidados meandros


No recordarán los ojos
la casa en ruinas
conchas marinas
caracolas
cuerpos grises
caerán lloviznas sobre ellos
hojas
entre mi cabello
plateado de auroras
y será como un castillo
seré una casa para las aves
cesarán los rumores
del interno corazón
en el bosque
mis manos de lunas
convertidas en aves
se irán tras los ríos
trenes de música
paisajes
en infinitas ventanas
la Vía Láctea
en el gemido del viento
conversaré
y sólo se escuchará
el bordoneo de lo insectos
la danza de las luciérnagas

capullos se abrirán


Cuando tu cima y la mía
se unan
mi casa tendrá un cielo
en la aldea de las flores que se deshacen
siempre en mí habitarás.

venerdì, aprile 18, 2014

Rumores y cantos


Esferas celestiales
rumores
cantos
avanzan también las pequeñas hormigas
sobre olvidados guijarros
enredaderas del tiempo
que las frondas de los árboles
en sus roces
junto a las aves
nos deshilvana

Mares de nada
bajo nuestro corazones que
anhelantes de hierbas
flores
ondean de azules
en oscuras noches
salmos de silencios

Más así avanzan algunos
con una luminosidad matutina
confiados
con esa ingenuidad de lo naciente

En el vacío de la noche circundante
leves avanzan
como rumores y cantos, tal
como si fuesen auroras.

sabato, febbraio 01, 2014

Llueve y brilla el sol


Si todas las flores
se marchitan
caerán en el tiempo
sus pétalos
como una dulce llovizna.

Dibujaré sus contornos
perdiéndose
en la bruma del día
y la sombra
del alero de las casas las cubrirá
junto a mis pies
como ficticios lagos y
ocultando
sus rizados
e inertes cuerpos
resplandecerá
el sol
en mis ojos
todo blanco el paisaje
pleno
del olvido
de la hierba
del ayer.

Borran tu rostro
tu mirada
estas hermosas magnolias
y las margaritas
blancas
que te van cubriendo
como un paisaje de nieve.

Te veré de pie
tu cuerpo
desdibujado
por la bruma del tiempo.

Hay escarcha
sobre mi piel
flores
transidas
de verdeantes rumores.

Dibujos en blanco
que te llaman
con grillos y cigarras
de lunas
y días perdidos.

Llueve y brilla el sol.